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La vuelta al mundo en cuchucientas recetas: Baja California del Norte. Pescado en ensalada

Me está sorprendiendo mucho, en esta búsqueda de recetas del mundo, el hecho de que no sea demasiado fácil encontrar recetas regionales mexicanas. Me esperaba mucho más material en Internet tratándose como se trata de una gastronomía muy rica y variada, tal vez una de las más potentes a nivel mundial. Me sorprende que me resulta mucho más fácil encontrar recetas de todos los diferentes estados brasileños.

En cualquier caso, de Baja California encontré esta receta de “pescado en ensalado” , que no deja de ser un pescado blanco hervido, colocado sobre lechuga y cubierto de apio, cebolla, tomate, perejil y mayonesa. Una cosa muy simple, vaya. La receta que seguí fue esta.

Para beber decidimos acompañar este pescado con una Cibeles IPA Light. Con un pescado tan ligero, una cerveza ligera pero al mismo tiempo muy sabrosa nos pareció una gran elección.

Próxima parada: Baja California del Sur

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La vuelta al mundo en cuchucientas recetas: Aguascalientes. Rollo de guayaba con cajeta y nuez

El Estado de Aguascalientes, uno de los estados más pequeños de México, un sitio del que no se nada más allá de qué el Necaxa es el equipo de fútbol de allí. Mi primera incursión en la apasionante gastronomía mexicana y como no tengo entendimiento me da por dedicarme a los dulces y complicarme la vida yo sólo. Tela marinera muchachos.

ROLLO DE GUAYABA CON CAJETA Y NUEZ

Ingredientes (para sacar una cantidad indefinida, dada mi inconsciencia)

2 kg de guayaba

1 kg de azúcar

1 bote de dulce de leche

Nueces picadas

Elaboración

Lo que viene siendo hacerlo es fácil así escrito. El tema es echarle horas.

Cogemos las guayabas, les cortamos los culos al estilo guerrilla con machete y luego las cortamos en cuartos. Esos cuartos los metemos en una olla con dos vasos de agua (no ha de llegar ni a cubrir) y lo ponemos a cocer durante una hora.

Transcurrido ese tiempo lo metemos todo dentro de la licuadora y lo batimos. Después pasamos por el pasapurés, que es una cosa de lo más interesante que hay porque haces ejercicio y te pones , como diría el Jeffry, cachascas.

Todo el líquido resultante, pasado por el pasapurés, lo devolvemos a la olla y le vamos añadiendo el azúcar. Y luego a remover y remover hasta que veas que no va a haber un mañana. Así es como formamos el dulce de guayaba, que ha de ser algo similar al membrillo de alguna manera . ¿Cuándo parar de remover? Cuando esté suficientemente espeso. Y eso dicen que es cuando al remover ves el fondo de la olla. También dicen que es cuando puedes dejar una cuchara de madera y se queda tiesa. Esto viene a ser como dos horas.

Aquí es donde el tema se complica, aquí está toda la movida central de esta historia. Si te quedas corto de azúcar, lo vas a tener tan líquido que no te vale para nada. Pero si te pasas de azúcar en cuanto lo saques vas a sacar unas placas de guayaba que son ideales para fomentar la caries infantil. Estoy por irme al colegio Natividad de Nuestra Señora de al lado de mi casa y repartir todos los caramelos de guayaba que tengo en casa, porque, sí, aquí hicimos la cagada doble. Primero lo dejamos muy blando y tan blando estaba que nos pusimos a meter azúcar como si quisiésemos resucitar a Porculio, hasta que quedó un arma arrojadiza tremenda. Fascinante. El problema es que las cantidades de azúcar que se encuentran son orientativas y además no hay un consenso, algunos dicen que ha de haber la mitad de azúcar que de guayaba, otros que la mitad de azúcar que el peso de la guayaba una vez licuada junto al agua… al final lo que hace falta es tener ojo y cuando no lo has hecho nunca, no lo tienes.

El caso es que la cagamos y nos pasó todo lo del anterior párrafo. Pero como soy un tipo tenaz, volví a la carga, a echar azúcar y demás hasta que quedó aceptable. Así que sigamos por ahí. Con todo removido durante horas hasta que ha quedado lo suficientemente espeso, ni duro ni blando, seguimos adelante. Extendemos un poco de papel de horno (¿papel encerado? no se si es lo mismo), que es este rollo de papel que hace que las cosas no se peguen, y extendemos encima el dulce de guayaba. Después dejamos enfriar.

Cuando se ha enfriado un poco (una hora) extendemos encima el dulce de leche, que es lo que los mexicanos llaman cajeta, y las nueces que habremos picado.


Y luego vamos haciendo rollos y eso vienen a ser los rollos estos. Una bomba mortal. Una cosa dulce-que-te-cagas. Es sabroso, sí, pero para el trabajo que da y lo difícil que es conseguir la materia prima, no se si compensa.

¿Y para beber?

Me tiro de cabeza a por una Barley Wine con este postre, creo que ese rollo “copa” le va fenomenal a este plato tan dulce, además con el dulce de leche puede ser una mezcla sensacional. Alguna cerveza de las que han tenido su paso por barrica también sería cosa buena, como una Paradox de BrewDog

Conseguir los ingredientes

Al leer la palabra guayaba pensé que con todos los latinoamericanos que pueblan esta ciudad, algo encontraría de esta fruta. Pero no es tan fácil. En las tiendas latinas de mi alrededor nadie tenía. Me acerqué al mercado de Ventas a ver si había y me llevé la sorpresa de que la cantidad de frutas exóticas ha disminuido drásticamente. ¿Será la crisis? Antes ir a este mercado estaba curioso porque había muchas más cosas, pero ahora te encuentras con veinticinco fruterías y todas tienen lo mismo. Tal vez han pensado que ante la situación lo mejor es quedarse con las frutas “de siempre”, pero yo creo que sale adelante quien destaca. En fin, iré a este mercado sólo para la casquería, que es lo que no tengo alrededor.

El caso es que al final la Reina tuvo que ir al Carrefour de San Sebastián de los Reyes y al Alcampo de Alcobendas, de vuelta del trabajo, a conseguir esta fruta. No había suficiente cantidad por lo que hubo que ir a los dos. Y a un precio de escándalo, 10€ el kg.  Vaya, que la guayaba no es tan fácil de conseguir ni tan accesible como imaginaba.

El resto de ingredientes, por el contrario, son más fáciles.Nueces encuentras en cualquier sitio, dulce de leche tienen también en muchos lugares ya y azúcar toda persona que merezca vivir tiene en su casa siempre.

En Aguascalientes tienen una tradición llamada “pelea de gallos”, que no es lo que os pensáis, sino un baile

Próxima estación: Alabama

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