Archivo de la categoría: Vinos

Mistela Vall de Xaló

Siempre intento dar a conocer cosas de mi querida Marina Alta para que la gente se quite esa imagen de sitio chusco de playa, ya que hay cosas maravillosas que ver y por supuesto cosas maravillosas de comer y de beber.

El pueblo de Xaló es conocido por su cultivo de uva moscatel, lo que da pie a la elaboración de vinos moscatel y mistelas que hacen las delicias de las gentes de la tierra. Es un pueblo de la Vall de Pop, entre montañas, que vale la pena conocer.

Hay numerosas bodegas para comprar vino, embotellado y/o a granel. Y una destacada es la denominada “Bodegas Xaló” que con sus mistelas y moscateles ha ganado varios premios.  Me arranqué a comprarme una caja de seis (dos unidades de tres diferentes) embriagado por la emoción y recordando aquellas fallas con mi camarada Andrius en el Racó de la Corbella, donde un amable camarero nos avisó cuando ya nos habíamos ventilado tres botellas de que tal vez era conveniente pasarse al agua… ¡y es que fresquita entra sola!

La botella de la izquierda es la Mistela Vall de Xaló Moscatel, elaborada con uvas idem, ganadora de estos dos premios:

  • Baco de plata en la categoría Vinos Semidulces y Dulces
    XXV Cata Concurso Nacional Unión Española de Catadores 2011
  • I. Premio en la categoría Vinos Dulces
    Els Bodeguers 2011

La del centro es la Mistela Vall de Xaló Giró, elaborada con uvas Giró (Garnacha), ganadora de este premio:

  • Premio Diamante en la categoría Vinos Dulces
    Premos Vino y Mujer 2011

La de la derecha es Mistela Vall de Xaló Roble, hecha con variedad Moscatel de Alejandría y envejecida en barrica de roble.

 

¡Ya las probaremos! Sin duda con esto en la nevera la vuelta de las vacaciones parece menos hostil, al menos más dulce

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Reivindicación máxima: vino con gaseosa

Publicada originalmente en Rebeldes en la Estrella de la Muerte, 24 de Junio de 2009

En esta columna cibernética de dudosa utilidad he hecho distintas reivindicaciones a lo largo del tiempo. Creedme, ninguna es tan importante como la que voy a hacer ahora.

Ahora reivindico que honremos a nuestros abuelos como se merecen y mantengamos la memoria histórica de sus costumbres. Nos creímos los reyes del mambo con kalimotxos en las plazas en nuestra alegre juventud, pensando que lo habíamos inventado todo. Ilusos de nosotros, todo estaba ya inventado. Nuestros abuelos ya tomaban su versión del kalimotxo: el tinto con gaseosa.

El tinto con gaseosa es el refresco castellano máximo. Es la mezcla de burbujas con vino por excelencia, que hunde sus raíces a su vez en el “vino tinto con sifón” (por cierto, ¿quedan sifones en alguna parte?).Es la bebida que me ha acompañado toda la vida, cuando no había corrección política y todos éramos salvajes, no como ahora que somos de la UE, y en el vaso de gaseosa te echaban una gota de vino y se quedaba el vaso con un color rosadito.

Ahora los muchachos toman refrescos variados de la multinacional más criminal. Los de mi quinta se han hecho snobs y como son jóvenes licenciados toman vino en copas guays, “¡no lo mezcles con gaseosa!” y todo eso.

Pues empieza la cruzada contra el mundo. Vino con gaseosa o barbarie. Propongo a todos los CSO de Madrid que en las fiestas pongan minis de vino con gaseosa a un euro más barato que todo lo demás. Tinto de verano hasta en invierno. Gaseosa o barbarie.

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Tabernas: De pura cepa

Publicado originalmente en Rebeldes en la Estrella de la Muerte, 17 de Febrero de 2009

De pura cepa

C/Fuente del Berro, 31

Metro: Goya (L2, L4)

En términos de tapas, siendo honestos, Madrid es una ciudad que supone un término medio. No tiene la abundancia de León ni la racanería de Valladolid, como mínimo siempre dan un aperitivo, a veces encuentras sitios con comida en abundancia.

Siendo una villa tan grande, encontrar lugares que valga la pena destacar es similar a la gran frase del presidente Mao: Luchar, fracasar, volver a luchar, fracasar de nuevo volver otra vez a luchar, y así hasta la victoria

En la búsqueda es bastante habitual toparse con lugares decepcionantes. Por ejemplo, en la zona de Goya, todos esos sitios llamados “Los Torreznos”, en los que no te dan ni la hora, el servicio es antipático y además te miran mal. Pero el día de ayer fue especial, porque la reina y yo salimos con Maese Rulo y su señora y esto siempre tiene que traer resultados positivos. Tanto es así que he decidido reinaugurar la “guía mitxolin”.

Saliendo derrotados de aquel lugar infame de los Torreznos, vislumbramos, iluminándose en una callejuela oscura, una tabernilla con buen aspecto. Nada más entrar recibimos el primer impacto, Chuck Berry sonando por los altavoces como primera muestra de un hilo musical de rock and roll clásico. Esto dispara las alertas a menudo y en nosotros, debo admitirlo, sucedió: “A ver si va a ser esto un lugar para modernitos”.

El lugar, detrás del Palacio de los Deportes, en la pequeña calle de Fuente del Berro, se llama “De pura cepa”. Aun siendo partidarios del cañeo (las cañas de Mahou bien tiradas son dignas de elogio), todo en aquel lugar indicaba que era oportuno decantarse por el vino. Resulta que son expertos en la materia y tienen una amplia carta, con una selección de vinos especial que van variando según la época. Con el vinito te dan una tapita no especialmente abundante, pero sí decente y de buena calidad. Acabaron cayendo unos canapés de queso brie, otros de atún con mayonesa y cebollino, un lomo ibérico que estaba pistonudo y una especie de croquetas de boletus que eran para hacerle un monumento al cocinero. Aunque ninguno en la cuadrilla éramos expertos en el tema del vino, el camarero, que era además un tipo majete, nos fue ilustrando. A un servidor le gusta ir a un sitio y ponerse en mano de los camareros, decir “ponme lo que gustes” y dejarse sorprender. Acabamos conociendo, así, que en Murcia hacen vinos decentes, tomando uno de Jumilla y otro de Yecla, a la salud, por ser de allí, del seleccionador Camacho, por ejemplo.

Total, que el sitio estaba muy bien, los vinitos muy majos, las tapas de acompañamiento muy decentes y el precio razonable. Nos marchamos del sitio y empezaba el jazz, que más se puede pedir. Por eso decido reinaugurar mi abandonada guía, porque el sitio lo merece.

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